Todo grupo de personas requieren de una organización para poder desarrollar planes de acción en la eventualidad del empuje tecnológico que así lo exige, bien sea por la competitividad de mercados o por las garantías y servicios que otras organizaciones ofrezcan. En la posmodernidad se evidencian fenómenos que aclaran lo dicho, y es el ejemplo de las empresas encargadas de elaborar hardware usados como procesador de texto, que se basan en la técnica más antigua de mercadeo como lo es la pregunta al público, considerada como venta y publicidad persona a persona.
El centro de atención se fija básicamente en las necesidades del público, en el avance tecnológico, en la economía desde la vía costo-producción-ganancia. Es por esta razón que se mantendrán en el mercado las empresas u organizaciones que tengan en cuanta lo antes mencionado, de lo contrario tenderán a desaparecer y serán parte de la historia de un proceso de desarrollo y evolución.
Otro factor que se impone en la marcha del avance y desarrollo es el gusto del cliente, que lo exige y en diversas oportunidades se opone a sus mismas necesidades, pasando a ser caprichoso.
En la delgada línea del sostenimiento de las organizaciones en el mercado, éstas buscan medios para satisfacer los gustos y necesidades de sus clientes potenciales y activos, siempre teniendo en cuanta los estudios de mercado, saliendo de los límites de control, percibiéndose el dominio de la tecnología , subordinando al ser humano a su merced, casi que aplastándolo y envolviéndolo en el analfabetismo y haciéndonos perder la espontaneidad del trabajo en equipo, requisito en el éxito organizacional.
Hoy día nuestra sociedad en general se ve amenazada, invadida y en algunas oportunidades impotente, debido a la saturación de información que llega y no se alcanza a procesar, sintiéndose maniatados y maniatadas deslumbrados ente el mismo proceso, inconscientes dentro del remolino tecnológico, que afecta a cada ser humano, a cada grupo de personas llamadas organización por el factor económico, que no es el mejor aliado en dicho proceso.
En este proceso ha influido un fenómeno llamado globalización, que exige que los individuos se enajenen, que se olviden de si para darle paso a cuestiones nuevas, sin precedente, pero que atropellan, excluyen y limitan.
Ésta dinámica continua, y de la mano las empresas y organizaciones marcharan por la transformación estructural que se exige y de la cual ninguna empresa o grupo esta exenta. El contexto y los factores internos y externos intervienen en el proceso de cambio y adaptación de los grupos, por el movimiento y crecimiento de las exigencias y necesidades. Cada día hay más personas insatisfechas, cansadas, estresadas, por no saber que hacer en un momento crucial como el que estamos viviendo, por tanto se invierte mucho dinero en seguros médicos y poco en educación, diversión y formación.
Se puede considerar nuestra generación como afortunada en el proceso organizacional, de desarrollo, evolución y transformación, porque con el tiempo no habrá que pensar en organización de personas sino en organización de robots, de maquinas sin sentimientos, sin necesidades, pero si con muchas funciones y aplicaciones, donde el ser humano se verá desbordado, como en la película inteligencia artificial, que crean un niño robot, para sustituir a un niño y éste desarrolla un tipo de inteligencia propia, no programada, como los sentimientos. Y como todo cambio produce una determinada reacción es normal que se encuentres posiciones a favor o en contra, considerándose como apertura o resistencia al cambio, poniendo en una encrucijada al bienestar organizacional, surgiendo la necesidad de profundizar en la vida de los integrantes de la organización porque genera sentido de pertenecía y amor por la misma, no lo contrario, ya que se olvidan los sentimientos y se actúa como robots, maquinas hechas para producir y no para sentir, dejándose de lado el valor de la persona, hombre o mujer con todas sus dimensiones estructurales.
En este mismo sentido es importante la comunicación en la organización, para que no se omitan detalles y no parezca que se está engañando a los integrantes de ésta, porque se afecta el clima de bienestar y pertenencia, redundando en el compromiso, por tanto es necesario agotar los recursos y medios para la comunicación, si poner calificativos de buena, regular, mala o excelente. Todo esto para evitar el cambio y enrarecimiento del clima de bienestar de la organización, porque pueden haber intereses no explícitos, dando lugar las tergiversación, al daño y malos entendidos.
Es así, como la comunicación organizacional es fundamentas en dicho proceso de transformación y cambio, siendo la mediadora entre el cambio, los empleados, jefes y dueños, con la tecnología y el desarrollo, evitando al máximo los conflictos y la inconformidad, pero siempre apoyando a quien lo necesite, estando de lado de los integrantes del equipo de trabajo.
Desde la antigüedad se ha vislumbrado los cambios y transformaciones, por ello la evolución y descubrimiento de nuevas técnicas, puestas en marcha en el preciso instante que se descubren o surge la necesidad. Los cambios se perciben en nuestra sociedad con los celulares, que se ajustan a la necesidad, economía, estética y servicio de cada usuario. Y las empresas captadoras del mercado se encargan de generar la necesidad previamente, luego lanzan el producto y por ultimo lo comparten, generando un impacto en la retina, en el pericardio y en el oído de los consumidores, y el resultado de dicho despliegue depende de la salud y bienestar de la comunicación de la organización, que tiene los objetivos claros, que sabe meridianamente que es lo que quiere.
También es claro que los seres humanos que integran una sociedad o comunidad organizada, o pierdan la espontaneidad, la alegría, los sentimientos y la humanidad, para parecerse cada vez más a maquinas, a los robots, que se dañan o tienen una avería y se mandan al taller, o simplemente se gurda, pero los seres humanos necesitamos de los seres humanos
El individualismo imperante, la aparente cohesión de grupo, el distanciamiento entre gerentes y trabajadores y la falta de comunicación al interior de una empresa, como un instrumento realmente integrador, hacen que el problema sea abordado con carácter de urgencia por todos los afectados. En respuesta a esta realidad, la Inteligencia Emocional se presenta como una herramienta vital para que millones de personas e instituciones logren aspirar al modelo ideal de empresa, donde prima la valorización humana, la participación, el compromiso de todos, la solidaridad, el espíritu de grupo y la motivación de los trabajadores, que simultáneamente presentan un desarrollo eficiente en la productividad.
Los abusos de poder y la exclusión del grupo en el proceso de participación forman parte de la injusticia comunicacional, que, en sí misma, genera problemas al interior de las organizaciones. Para Edward Vinyamata (2002:10) “el conflicto no surge como una característica propia de la naturaleza genética humana, sino que es el resultado de un error en el desarrollo de nuestras relaciones, de nuestra evolución como personas”.
No sería exagerado pensar que los conflictos permanentes pueden llegar a ser los potenciales autores del desplome general de algunas organizaciones.
en las empresas, los conflictos interpersonales contribuyen a reducir notablemente la capacidad productiva y éstos llegan a ser el origen de numerosos malestares psicológicos y sociales. La pérdida del control de nuestras emociones en los enfrentamientos laborales evidencian que cuando una persona está emocionalmente perturbada, no puede recordar, atender, aprender ni tomar decisiones con claridad, el estrés hace que la gente se vuelva estúpida.
Durante las últimas décadas, hemos sido testigos de un panorama humano que domina las mentes de millones de personas, hablamos de las características negativas que la Posmodernidad, expresadas en las rutinas que naturalmente se desarrollan al interior de las organizaciones y de los individuos, de sus relaciones, de las constantes quejas y de la insatisfacción generalizada. En palabras de Daniel Goleman (1995:16) “Vivimos una época en la que el tejido de la sociedad parece deshacerse a una velocidad cada vez mayor, en la que el egoísmo, la velocidad y la rutina espiritual parece corromper la calidad de nuestra vida comunitaria”.
Todo grupo de personas requieren de una organización para poder desarrollar planes de acción en la eventualidad del empuje tecnológico que así lo exige, bien sea por la competitividad de mercados o por las garantías y servicios que otras organizaciones ofrezcan. En la posmodernidad se evidencian fenómenos que aclaran lo dicho, y es el ejemplo de las empresas encargadas de elaborar hardware usados como procesador de texto, que se basan en la técnica más antigua de mercadeo como lo es la pregunta al público, considerada como venta y publicidad persona a persona.
El centro de atención se fija básicamente en las necesidades del público, en el avance tecnológico, en la economía desde la vía costo-producción-ganancia. Es por esta razón que se mantendrán en el mercado las empresas u organizaciones que tengan en cuanta lo antes mencionado, de lo contrario tenderán a desaparecer y serán parte de la historia de un proceso de desarrollo y evolución.
Otro factor que se impone en la marcha del avance y desarrollo es el gusto del cliente, que lo exige y en diversas oportunidades se opone a sus mismas necesidades, pasando a ser caprichoso.
En la delgada línea del sostenimiento de las organizaciones en el mercado, éstas buscan medios para satisfacer los gustos y necesidades de sus clientes potenciales y activos, siempre teniendo en cuanta los estudios de mercado, saliendo de los límites de control, percibiéndose el dominio de la tecnología , subordinando al ser humano a su merced, casi que aplastándolo y envolviéndolo en el analfabetismo y haciéndonos perder la espontaneidad del trabajo en equipo, requisito en el éxito organizacional.
Hoy día nuestra sociedad en general se ve amenazada, invadida y en algunas oportunidades impotente, debido a la saturación de información que llega y no se alcanza a procesar, sintiéndose maniatados y maniatadas deslumbrados ente el mismo proceso, inconscientes dentro del remolino tecnológico, que afecta a cada ser humano, a cada grupo de personas llamadas organización por el factor económico, que no es el mejor aliado en dicho proceso.
En este proceso ha influido un fenómeno llamado globalización, que exige que los individuos se enajenen, que se olviden de si para darle paso a cuestiones nuevas, sin precedente, pero que atropellan, excluyen y limitan.
Ésta dinámica continua, y de la mano las empresas y organizaciones marcharan por la transformación estructural que se exige y de la cual ninguna empresa o grupo esta exenta. El contexto y los factores internos y externos intervienen en el proceso de cambio y adaptación de los grupos, por el movimiento y crecimiento de las exigencias y necesidades.
Cada día hay más personas insatisfechas, cansadas, estresadas, por no saber que hacer en un momento crucial como el que estamos viviendo, por tanto se invierte mucho dinero en seguros médicos y poco en educación, diversión y formación.
Se puede considerar nuestra generación como afortunada en el proceso organizacional, de esarrollo, evolución y transformación, porque con el tiempo no habrá que pensar en organización de personas sino en organización de robots, de maquinas sin sentimientos, sin necesidades, pero si con muchas funciones y aplicaciones, donde el ser humano se verá desbordado, como en la elícula inteligencia artificial, que crean un niño robot, para sustituir a un niño y éste desarrolla un tipo de inteligencia propia, no programada, como los sentimientos. Y como todo cambio produce una determinada reacción es normal que se encuentres posiciones a favor o en contra, considerándose como apertura o resistencia al cambio, poniendo en una encrucijada al bienestar organizacional, surgiendo la necesidad de profundizar en la vida de los integrantes de la organización porque genera sentido de pertenecía y amor por la misma, no lo contrario, ya que se olvidan los sentimientos y se actúa como robots, maquinas hechas para producir y no para sentir, dejándose de lado el valor de la persona, hombre o mujer con todas sus dimensiones estructurales.
En este mismo sentido es importante la comunicación en la organización, para que no se omitan detalles y no parezca que se está engañando a los integrantes de ésta, porque se afecta el clima de bienestar y pertenencia, redundando en el compromiso, por tanto es necesario agotar los recursos y medios para la comunicación, si poner calificativos de buena, regular, mala o excelente. Todo esto para evitar el cambio y enrarecimiento del clima de bienestar de la organización, porque pueden haber intereses no explícitos, dando lugar las tergiversación, al daño y malos entendidos.
Es así, como la comunicación organizacional es fundamentas en dicho proceso de transformación y cambio, siendo la mediadora entre el cambio, los empleados, jefes y dueños, con la tecnología y el desarrollo, evitando al máximo los conflictos y la inconformidad, pero siempre apoyando a quien lo necesite, estando de lado de los integrantes del equipo de trabajo.
Desde la antigüedad se ha vislumbrado los cambios y transformaciones, por ello la evolución y descubrimiento de nuevas técnicas, puestas en marcha en el preciso instante que se descubren o surge la necesidad. Los cambios se perciben en nuestra sociedad con los celulares, que se ajustan a la necesidad, economía, estética y servicio de cada usuario. Y las empresas captadoras del mercado se encargan de generar la necesidad previamente, luego lanzan el producto y por ultimo lo comparten, generando un impacto en la retina, en el pericardio y en el oído de los consumidores, y el resultado de dicho despliegue depende de la salud y bienestar de la comunicación de la organización, que tiene los objetivos claros, que sabe meridianamente que es lo que quiere.
También es claro que los seres humanos que integran una sociedad o comunidad organizada, o pierdan la espontaneidad, la alegría, los sentimientos y la humanidad, para parecerse cada vez más a maquinas, a los robots, que se dañan o tienen una avería y se mandan al taller, o simplemente se gurda, pero los seres humanos necesitamos de los seres humanos
El individualismo imperante, la aparente cohesión de grupo, el distanciamiento entre gerentes y trabajadores y la falta de comunicación al interior de una empresa, como un instrumento realmente integrador, hacen que el problema sea abordado con carácter de urgencia por todos los afectados. En respuesta a esta realidad, la Inteligencia Emocional se presenta como una herramienta vital para que millones de personas e instituciones logren aspirar al modelo ideal de empresa, donde prima la valorización humana, la participación, el compromiso de todos, la solidaridad, el espíritu de grupo y la motivación de los trabajadores, que simultáneamente presentan un desarrollo eficiente en la productividad.
Los abusos de poder y la exclusión del grupo en el proceso de participación forman parte de la injusticia comunicacional, que, en sí misma, genera problemas al interior de las organizaciones. Para Edward Vinyamata (2002:10) “el conflicto no surge como una característica propia de la naturaleza genética humana, sino que es el resultado de un error en el desarrollo de nuestras relaciones, de nuestra evolución como personas”.
No sería exagerado pensar que los conflictos permanentes pueden llegar a ser los potenciales autores del desplome general de algunas organizaciones.
en las empresas, los conflictos interpersonales contribuyen a reducir notablemente la capacidad productiva y éstos llegan a ser el origen de numerosos malestares psicológicos y sociales. La pérdida del control de nuestras emociones en los enfrentamientos laborales evidencian que cuando una persona está emocionalmente perturbada, no puede recordar, atender, aprender ni tomar decisiones con claridad, el estrés hace que la gente se vuelva estúpida.
